BLOG DE OJOS

Cuidado de los ojos, consejos oftalmológicos, opinión, cosas de Elche... Un blog del Dr. Soler y su equipo con inquietudes, recomendaciones y propuestas globales en red.

LA FIESTA DE LAS PASTILLAS

Vamos a intentar sacar una sonrisa con esta “Fiesta de las Pastillas”. Con el nombre de los asistentes os ponemos su utilidad. Es un poco de humor médico, y ya se sabe que el buen humor y la risa alejan las enfermedades.

La Cefalexina (un antibiótico) decidió organizar una gran fiesta sorpresa en casa de la Amoxicilina (otro antibiótico)  para celebrar el cumpleaños 88 de la Penicilina (el padre de los antibióticos).

La fiesta estuvo buenísima. Todos los remedios, sin distinción de laboratorios, fueron invitados. Había una gran cantidad de píldoras, comprimidos, cápsulas y grageas y todos se divirtieron como locos.

Con gran puntualidad la mayoría de los invitados llegaron a horario, salvo el Daflón (para las varices), que se encontró con problemas de circulación. La Buscapina (dolores de abdomes), en el centro de la escena discutía sus bondades con un par de hepato protectores.

Los laxantes se cagaron de la risa durante toda la noche. En la otra punta, más secos, la Loperamida (antidiarreico) charlaba amenamente con un par de pastillas de carbón (gases).

El Omeprazol y la Ranitidina (antiácidos y protectores gástricos) se turnaban para mantener controlado el fuego del asado, mientras que el Lasix (diurético, para hacer orinar) fue el responsable de mantener la fiesta bien regada durante toda la noche.

La Atorvastatina (para colesterol alto)  lo pasó fenómeno, pero se cuidó un poco con la comida porque tenía alto el colesterol. La Colchicina y el Alopurinol (para la gota y bajar el ácido úrico), en cambio, se hacen los vegetarianos, pero le dieron al asado como locos.

El Sertal (antiespasmódico) también comió y tomó todo lo que encontró a su alcance.

El corazón del Metoprolol (betabloqueante para el corazón) latía como loco. Hacía mucho que no iba a una fiesta. El Enalapril y el Valsartán (antihipertensivos arteriales) charlaron amenamente sin presiones toda la velada, mientras que el Paracetamol y el Ibuprofeno (analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios) se la pasaron tratando de mantener controlada la elevada temperatura del lugar. A la Aspirina le dolía la cabeza de tanto barullo que metían los expectorantes y también al Metamizol (analgésico).

Los primos Clonazepam y Diazepam (ansiolíticos e inductores del sueño) se quedaron dormidos. No estaban acostumbrados a tanta friega. El Viagra (vasodilatador selectivo), en cambio, estuvo toda la noche paradito en un rincón.

Y el baile duró hasta altas horas de la madrugada. La nota graciosa de la noche la dio un supositorio, todos coincidieron en que andaba hasta atrás.

Al otro día, cuando ya todos se habían ido, golpearon la puerta y apareció una pastilla.

– Vengo a la fiesta – dijo.
– Pero la fiesta fué ayer – le respondió el Metamucil (estreñimiento), que estaba como podía, tratando de limpiar la cruda (resaca). – ¿Y tú quién eres?l
– Soy la píldora del día siguiente.

Autor: Fernando Soler

• Oftalmólogo y Doctor en Medicina y Cirugía.
• Director de Innova Ocular Clínica Dr. Soler en Elche.
• Presidente de la Fundación Dr. Soler.
• Director de FacoElche.
• Ex – presidente del Grupo Innova Ocular
• Jefe de Servicio en excedencia del Hospital General Universitario de Elche.

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