Cuidado de los ojos, consejos oftalmólogicos, opinión, cosas de Elche… Un blog del Dr. Soler y su equipo con inquietudes, recomendaciones y propuestas globales en red.
Hace unos meses hicimos una entrada en el blog de ojos que titulamos “El mito de cambiar el color de los ojos”. En ella comentábamos algunos desastres producidos en Panamá por una lente cosmética que se implantaba en el interior del ojo y que alguno de esos desastres ya se había presentado en FacoElche en la edición de 2007 y en Lo Mejor del Año en 2008. No obstante es un tema que atrae mucho a la gente y es motivo de consulta en la Clínica Dr. Soler.
La cosa se anima ahora un poco pues el número de Marzo de 2012 de una revista científica muy importante de nuestra especialidad, el Journal of Cataract and Refractive Surgery, le dedica su portada y editorial, así como un demoledor artículo en su interior. En éste sacan una relación de 14 ojos a los que se les tuvo que explantar la lente y los graves problemas que produjeron esas lentes cosméticas: glaucomas, cataratas, etc. Si os interesa podéis ver el resumen del artículo; el PDF no lo paso por aquello del copyright y si se enteran los del FBI y la Sinde…
Es por ello que me ha parecido bien cambiar el título de “mito” a “pesadilla”. Con los ojos no vale aquello de que para presumir hay que sufrir.
Repetimos esta imagen de la otra entrada: es una cuestión de dinero.
En el mes de Marzo celebramos los oftalmólogos el día y la semana del glaucoma. Nos lo recuerda el Calendario que hizo la Once junto con la Sociedad Española de Oftalmología, donde llama al glaucoma como el “ladrón de vista” o también “ceguera silenciosa” porque lleva de manera muy lenta a una ceguera irreversible. Este es un tema muy serio al que la Clínica Oftalmológica Dr. Soler le da mucha importancia. La que tiene.
Calendario de la ONCE – SEO y el glaucoma
Afortunadamente, la mayoría de los glaucomas se detectan en revisiones ordinarias con una simple toma de la presión intraocular, lo que puede prevenir esa evolución tan dramática. Es por ello la insistencia en que por encima de los 40 años hay que revisar la vista, donde de rutina se toma la tensión de los ojos y se descarta la presencia de un glaucoma.
A esta enfermedad de los ojos se le conoce también como tener “tensión en la vista”, lo cual es un término erróneo, pues todos tenemos tensión en la vista. El ojo tiene una presión interna (tensión) para poder mantener su forma, tono y funcionamiento. Cuando esa tensión es alta, es decir cuando es una hipertensión ocular, si produce daño al ojo por dentro le llamamos un glaucoma.
Ya hemos visto cómo funciona el ojo así que podremos entender fácilmente con este dibujo qué es el glaucoma.
La presión interna (flechas azules) se transmite al punto más debil, el nervio óptico
La flecha verde nos indica que el ojo en su interior produce un líquido que conocemos como humor acuoso y que va a un desagüe que se encuentra en el ángulo que forman la córnea y el iris. Si se produce un exceso de líquido o, más frecuente, una dificultad en su salida del ojo, el humor acuoso se retiene en el interior del globo ocular. Como éste tiene una pared exterior rígida, la esclerótica, ese exceso de presión (flechas azules) se transmite al punto más débil, el nervio óptico.
El glaucoma mata los filamentos nervioso del nervio óptico, reduciendo el campo visual
Para entendernos, el nervio óptico es como un cable eléctrico que tiene su funda o revestimiento de plástico y luego muchos filamentos o hilos de cobre en su interior. Estos hilos de cobre son en el ojo los filamentos nerviosos que viene con las imágenes que se envían al cerebro para poder procesarlas y verlas. Ese exceso de presión lo que hace es eliminar o hacer morir poco a poco a los filamentos, los cuales no se pueden regenerar.
La progresión irreversible del glaucoma no diagnosticado. Se pierde el campo de visión y se queda uno ciego viendo
Como los filamentos van muriendo de fuera hacia dentro lo que se va perdiendo es la visión periférica, es decir lo que conocemos como el campo de visión. Cuando nosotros miramos a un objeto, de “reojo” vemos las cosas que nos rodean. Eso es el campo de visión y eso es lo que se pierde de entrada con el glaucoma.
La visión central, es decir el objeto que miramos directamente, es lo último que se pierde, por lo que el glaucoma deja ciega a una persona viendo aún.
En la imagen de la derecha vemos cómo es su progresión, cómo se va reduciendo el campo de visión hasta que en su penúltimo estadío solo queda algo de visión central, de mirada, que finalmente también se perderá de forma irreversible.
Con motivo de esta celebración del Día del Glaucoma, Tele Elx nos hizo una entrevista donde explicamos todo esto de manera sencilla y comprensible. La noticia también fué recogida por Info-Expres y colgada en su web.
Estas acciones son muy importantes pues el glaucoma es indetectable por uno mismo y como hemos dicho antes, la mayoría de los glaucomas se detectan en revisiones ordinarias con una simple toma de la presión intraocular. Es por ello que a partir de los cuarenta años, y aprovechando el inicio de la presbicia o vista cansada, es decir cuando empieza la dificultad para ver de cerca, una revisión ocular pude detectar el inicio de una ceguera silenciosa.
En el mundo occidental el prototipo de rubi@, alt@ y con los ojos azules es un estándar de belleza por el que mucha gente suspira. ¿Ganar altura?, alzas en los zapatos como Sarkozy. ¿Pelo rubio?, la camomila y otros tintes hacen maravillas. ¿Ojos azules o verdes?, más complicado, pero ya nos apañaremos.
Ojos claros, la ilusión de mucha gente
El color del ojo viene determinado por el tipo y cantidad de pigmento que tiene el iris. Es predominante en la población el ojo marrón (más del 75%) y en menor medida los ojos claros o de colores inusuales.
Es una adaptación al medio determinado por siglos y milenios de evolución, ya que los ojos marrones se cargan de pigmento para proteger mejor la retina en áreas soleadas, mientras que los claros provienen de países de menor luminosidad.
El disco intraocular que cambiaba el color del ojo
En nuestros eventos del 2007 , tanto en FacoElche el Dr. Fernando Castanera como luego en Lo Mejor del Año Oftalmológico el Dr. Salvador Gª Delpech, presentaron problemas muy graves en pacientes suyos que se habían dejado llevar por una idea que tuvo un oftalmólogo de Panamá. Ésta consistía en implantar dentro del ojo un tipo de lente o dispositivo coloreado que se ponía delante del iris y daba otro color al ojo.
Aspecto in situ del dispositivo que cambiaba el color del ojo
Aunque una leyenda urbana decía que había operado así a su mujer, aquella idea era un desastre pues lesionaba de forma severa las estructuras internas del ojo. Se dice que la esposa no sólo se divorció sino que demandó a su ex-marido por mala praxis.
Ahora se anuncia un laser que en veinte segundos modifica el color de los ojos de marrones a celestes. Se llama Lumineyes y según su web en construcción el mecanismo de acción es:
“Cuando la energía láser es absorbida por el pigmento marrón del ojo, el cuerpo elimina el tejido alterado y se procesa el cambio de ojos marrones en azul en dos o tres semanas.”
Aunque pueda funcionar, la mayoría de los oftalmólogos vamos a ser reacios porque entendemos que esa eliminación del pigmento no se va de cualquier manera. Lo normal es que tapone la salida natural de los líquidos del interior del ojo iniciando un aumento de la tensión intraocular de manera incontrolable, lo que conocemos como glaucoma. Es más, existe un tipo de glaucoma que conocemos como pigmentario en el que el ojo va perdiendo de forma espontánea pigmento que tapona la salida del humor acuoso. Por cierto, pese a la pérdida no cambia el color del ojo.
Cambiar el color de los ojos es una cuestion de dinero
Ya lo iremos contando. Ésta es una cuestión de dinero y con los ojos no se juega ya que aquí no es válido aquello de que “para presumir hay que sufrir”. Este presumir puede llevar a la ceguera.