BLOG DE OJOS

Cuidado de los ojos, consejos oftalmológicos, opinión, cosas de Elche... Un blog del Dr. Soler y su equipo con inquietudes, recomendaciones y propuestas globales en red.

Adiós Clínica Ciudad Jardín

Foto de grupo: El Dr. Soler con el personal de la Clínica Ciudad Jardín

Foto de grupo: El Dr. Soler con el personal de la Clínica Ciudad Jardín

En este nuestro arranque del Blog de Ojos me tengo que referir a un hecho triste para nosotros, aunque conocido y esperado. Me refiero al cierre de la Clínica Ciudad Jardín en Elche. Os adjunto el texto del artículo que se publicó el día 31 de Octubre en el diario Información tanto en su edición impresa como en la digital.

 

Para los jóvenes de menos de veinte años es impensable que se pudiera vivir sin móviles y sin Internet. Asimismo una gran parte de la población no puede entender que una ciudad importante de más de cien mil habitantes no pudiera tener su propio hospital público y una asistencia médica digna. Sin embargo así fue durante muchos años hasta que se abrió el Hospital General Universitario de Elche allá por 1978.
Y antes de éso, ¿qué? Pues antes de eso la gente iba a Alicante, a «la 20-N», a quedar atendidos pero con claras incomodidades por lo que muchos de ellos, en un momento de economía boyante en la ciudad, acudían a las pequeñas clínicas de hospitalización privada de la ciudad, Morenilla y «ca» Bonete.
En esa época y en los años después de la postguerra, con penurias aún y con una cobertura sanitaria oficial inadecuada, era frecuente la apertura de clínicas de hospitalización que salían de la asociación de un toco-ginecólogo (partos) y un cirujano general (apendicitis, vesículas, hernias). De esta forma, en los años 60 nacieron dos clínicas en Elche, la «Virgen de la Asunción» y la «Sagrada Familia» promovidas por los tocólogos Morenilla y Bonete y por los cirujanos Rojas y Miquel respectivamente. Muchos de los baby-boomers ilicitanos vieron la luz en ambos centros, anestesiadas sus madres por el incombustible Dr. Hidalgo.

Con la apertura del Hospital de Elche ambas tuvieron problemas de continuidad. Morenilla cerró y su clínica, en lo básico, es la actual UNED. Bonete y Miquel se anticiparon a los tiempos que venían y montaron un centro de vanguardia en su momento, trasladando su pequeña clínica de Carrús Oeste a un edificio nuevo y emblemático en el barrio de Altabix. Seguía siendo la Clínica Sagrada Familia de manera nominal pero en lo popular mantenía lo de «ca Bonete». A ese centro acudieron médicos de prestigio a nivel provincial a trabajar, como el Dr. Ferré Alemañ, que posteriormente sería presidente no solo del Colegio de Médicos de Alicante sino de toda la Organización Médica Colegial y próximo Académico de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana.

Los tiempos no eran fáciles tampoco entonces y la quiebra de una aseguradora provincial, Akra, se llevó por delante en los primeros ochenta un proyecto ilusionante y necesario para la ciudad de Elche. No debemos de olvidar que estos centros no solo atienden a pacientes exclusivamente privados y que pagan de su bolsillo los servicios recibidos. Cubren aspectos muy importantes de la medicina como son la atención a los accidentados de trabajo, a los funcionarios adscritos a compañías de atención médica, como son Adeslas y Asisa, accidentados de tráfico, seguro escolar, etc.

La Clínica Ciudad Jardín lleva veinte años en el barrio ilicitano de Altabix. DIEGO FOTÓGRAFOS

La Clínica Ciudad Jardín lleva veinte años en el barrio ilicitano de Altabix. DIEGO FOTÓGRAFOS

Tras un paréntesis de varios años, la iniciativa de una serie de empresarios de Elche y Crevillent, así como de las Mutuas de Accidente de Trabajo, especialmente Mutua Ilicitana (la actual MAZ) y Asepeyo permitieron que en 1988 la clínica reabriera con un nuevo nombre que se ha mantenido hasta ahora, Clínica Ciudad Jardín. Es de señalar que en ese momento y para poder conseguir el capital necesario, sus promotores tuvieron que emplear la «táctica» habitual de aquella época del Elche CF; «…fulano que tienes que meter aquí tanto, y punto». Eso hizo no solo que el proyecto fuera viable sino que su accionariado fuera muy amplio y repartido, lo que garantizaba un tirón popular al proyecto.

Los primeros años de andadura con la dirección médica primero del Dr. Saura y posteriormente del Dr. Rueda y con la gestión llevada por Pedro Atencia hicieron de Ciudad Jardín un centro clínico que funcionaba muy bien, dando cobertura no solo a las necesidades de la medicina privada en Elche sino a todos los pacientes y colectivos mencionados anteriormente.

Tras esos años de crecimiento, con la salida del Sr. Atencia se produce un grave deterioro de la gestión del centro que aunque no tuvo repercusión en la asistencia clínica sí puso en peligro la viabilidad del proyecto. La firme determinación de los accionistas mayoritarios junto con la implicación de algunos médicos permitió que se remontara dicha crisis y Ciudad Jardín retomara la fuerza de los primeros años. La mejora fue tal que hasta se planteó la posibilidad de construir una nueva Clínica, proyecto que se descartó justo antes de la llegada de la crisis de 2008 que es la que ha llevado finalmente al cese de actividad del centro.

A lo largo de sus más de veinte años de actividad, la Clínica Ciudad Jardín ha atendido a decenas de miles de ilicitanos, crevillentinos y personas del entorno próximo, con un nivel de calidad y de resolución altos. Con un concepto urbano ha sido el centro de referencia para multitud de urgencias de todo tipo, desde la contusión deportiva del domingo por la mañana, hasta la jaqueca nocturna o la crisis de hipertensión. Por sus consultas externas se ha prestado el grueso de la atención médica a personas de muy distinta procedencia y no solo a los que precisaban de atención médica privada. Ejemplo de ello eran los colectivos de las aseguradoras médicas, los miles de accidentados de tráfico que allí completaron su recuperación o la gente de su barrio, para quienes era como un Centro de Salud alternativo.
Sus quirófanos y paritorio han sido resolutivos para las intervenciones de todo tipo de patologías, desde los traumatismos laborales y los procesos ordinarios hasta la remodelación estética de muchas mujeres. Ha jugado un papel muy importante como complemento de la actividad de los hospitales públicos de la ciudad gracias a la actividad quirúrgica concertada con la Conselleria de Sanidad, lo que ha permitido que miles de personas recuperaran su vista, su movilidad, su salud.

Cabe destacar un aspecto no tan conocido y ha sido la capacidad formativa que ha tenido la Clínica Ciudad Jardín para su personal. Ha sido una cantera y escuela profesional para numerosos sanitarios que trabajan en la actualidad en la red pública rindiendo a un nivel muy alto. Para muchos médicos que trabajaban en centros diversos no cabía comparación con la calidad profesional de todos los empleados del centro.
He tenido la suerte de poder participar de todo ello tanto en lo personal como en lo profesional. Con lo bueno y con lo malo. Mis hijos nacieron allí, en sendas primaveras y mi padre, como un presagio, murió allí, en estos mismos días de otoño en que se produce el cese de actividad del centro.

En lo profesional la actividad que desarrollé en la Clínica ha sido la base de todo lo que he podido hacer después. El nivel y la calidad de sus instalaciones y personal hizo posible que durante nueve años consecutivos acogiera la sesión quirúrgica de FacoElche, la más importante a nivel nacional de cirugía en directo. En el primer viernes de febrero, desde sus tres quirófanos, se transmitía un promedio de catorce intervenciones oculares del más alto nivel al Hotel Huerto del Cura, donde cerca de 700 profesionales de la salud presenciaban las mismas.

Última intervención del Dr. Soler en la Clínica Ciudad Jardín, el miércoles 19 de Octubre de 2011

Última intervención del Dr. Soler en la Clínica Ciudad Jardín, el miércoles 19 de Octubre de 2011

Elche tiene una muy buena cobertura sanitaria con sus dos hospitales públicos, lo que se complementa con consultorios y centros privados con cirugía ambulatoria, así como con la apertura de una nueva clínica privada en el Parque Industrial de Torrellano. Pese a ello, el cese de actividad de la Clínica Ciudad Jardín no es una buena noticia para la ciudad. Perdemos nuestro único centro de hospitalización con atención urgente dentro del casco urbano, cercano, accesible y resolutivo. Ciudad Jardín, pasas a ser historia, nuestra historia, la de muchos, la de todos.

En incombustible Javi

En incombustible Javi

Aunque mi actividad en Ciudad Jardín había bajado considerablemente en los últimos años ha sido un centro que me ha marcado profesionalmente de manera muy positiva desde 1988, año en que arrancó su última etapa. Ahí desarrollé multitud de técnicas nuevas, operé casos muy complejos y viví experiencias muy buenas. Siempre con un personal sanitario y auxiliar de primer orden, se podía sacar un rendimiento superior al trabajo que podía hacer en los centros públicos donde ejercía al mismo tiempo.

El Dr. Soler firmando recuerdos de una cena

El Dr. Soler firmando recuerdos de una cena

El viernes 21 de Octubre reuní en una cena en el Hotel Huerto del Cura a parte del personal que estuvo colaborando más estrechamente con nosotros en los últimos años. Personal vinculado al quirófano, a FacoElche, a las consultas…Todos ellos encabezados por las decanas Chelo y Maribel. Cena entrañable, nostágica, marcada por la incertidumbre de una nueva vida laboral. Sé que les va a ir muy bien donde estén pues es un grupo de profesionales de la sanidad muy competentes y muy trabajadores y esas son las mejores credenciales. Como dicen en México….¡Que os vaya bonito!

Autor: Fernando Soler

• Oftalmólogo y Doctor en Medicina y Cirugía.
• Director de Innova Ocular Clínica Dr. Soler en Elche.
• Presidente de la Fundación Dr. Soler.
• Director de FacoElche.
• Ex – presidente del Grupo Innova Ocular
• Jefe de Servicio en excedencia del Hospital General Universitario de Elche.

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