BLOG DE OJOS

Cuidado de los ojos, consejos oftalmológicos, opinión, cosas de Elche... Un blog del Dr. Soler y su equipo con inquietudes, recomendaciones y propuestas globales en red.

La Mina y la Torre de la partida de Saladas

La Torre de Saladas

La Torre de Saladas | fuente

Hace unas semanas recibí un mensaje a través de Facebook de Sergio Gez que decía:

“Buenas tardes Fernando.
Mi nombre es Sergio y soy el autor del blog rutasyvericuetos.blogspot.com.
Estoy haciendo varios artículos relacionados con la temática del agua en el término de Elche y estoy interesado en obtener información sobre la mina que abasteció a la Torre Ibarra en la partida de Saladas.
Indagando por la red he averiguado que usted era sobrino de Dña Rafaela Cruz y Bru y he pensado que quizás pudiera saber algo sobre este particular o derivarme a alguien que hubiese trabajado en la Finca y conociera de primera mano el funcionamiento del sistema.
Gracias por su atención.
Un saludo.”

El interés y la intriga estaban servidos. La Finca a la que hace referencia es fácilmente reconocible pues está entre la autovía y la Vía Parque. Cuando se va hacia Alicante por la autovía antes de llegar a la gasolinera se ve a la derecha con su torre blanca característica. Asimismo la mina se ubicaba del otro lado de la autovia hacia el norte entrando en la sierra. Tanto la Finca como la mina corresponden a la Partida de Saladas , lo que da una idea de la importancia que tenía un manantial de agua dulce en una zona donde todo lo que surgía era salobre, como indica el nombre de esa Partida Rural del Campo de Elche.

Mi respuesta al mensaje de Sergio fue inmediata seguida de otra adicional:

“Hola Sergio, bonita cuestión que me retrotrae a mi niñez.
Recuerdo de crío en verano estando en la Finca de mi tía Rafaela Cruz y Brú cómo se hacían subastas de agua de la mina. No te puedo decir mucho, tal vez mi primo Diego Ferrández o mi hermana María Jesús te puedan comentar algo… La propietaria de La Mina era mi tía abuela Rafaela Cruz y Brú, su marido era Juan Ibarra Peral, ingeniero agrónomo. Su padre de ella era Luiz Cruz y Pascual de Bonanza, probable propietario anterior y su madre era hija de José Brú y Piqueras del que te paso una referencia http://www.elche.me/biografia/bru-piqueres-jose.
Por cierto me encantaría conocer la historia cuando la tengas lista.
Un saludo”

Sergio siguió con sus averiguaciones y gestiones que finalmente culminaron en este fantástico artículo, donde no sólo se hace un bosquejo histórico sino una exploración espeleológica de la mina muy documentada e ilustrada. Las fotos que ilustran nuestro artículo están tomadas del suyo cuyos autores además de Sergio Gez son Olga Pérez, Vicente Gómez y Rafael Santacreu.

Su lectura me ha abierto el baúl de los recuerdos. Cuando era crío, pienso que de los 6-7 hasta los 13 años, pasaba temporadas de verano en “La Torre”, la Finca de mi tía abuela Rafaela Cruz y Brú. Era una propietaria de muchos terrenos y ella cedió por un precio simbólico el huerto donde se construyó el Colegio Salesiano “San Rafael” de Elche, llamado así en su honor.

Rafaela Cruz era viuda de Juan Ibarra Peral, ingeniero agrónomo, al igual que el hermano de mi tía, Joaquín Cruz, con el que tenía una estrecha relación. Como curiosidad su hermano Joaquín era propietario de los terrenos colindantes situados al sureste de La Torre y que en la actualidad conforman una gran parte del Parque Industrial de Elche. De hecho la negociación con sus herederas, sus hijas Pilar y Ana Cruz Liñán, la hizo Diego Maciá siendo concejal del Ayuntamiento de Elche.

Taponamiento de la galería | fuente

Taponamiento de la galería | fuente

A Juan Ibarra yo no lo llegué a conocer, pero me llama la atención que en muchos sitios tanto a La Torre como a La Mina se denominen como de “Ibarra”. Tal vez ésto fuera por el papel protagónico que tuvo en la explotación agrícola y del manantial, pero de hecho en el artículo se da por demostrado que la mina se corresponde con la “Fuente de Saladas”, cuyas excavaciones iniciales las hizo José Brú y Piqueras, abuelo de Rafaela Cruz y tatarabuelo del que esto suscribe.

En las numerosas temporadas de verano que pasaba en La Torre con alguno de mis primos Ferrández Bañón, se hablaba siempre de “la mina” como un sitio misterioso al que los niños teníamos vetado el acceso, lo que le daba un halo de misterio. Visto ahora décadas después y tras la exploración hecha por los autores del artículo entiendo que era un sitio peligroso para niños donde se podrían perder o lastimar.

Los sobrinos que Rafaela Cruz acogía en esos períodos estivales éramos de los “buenos” por no decir de los “mansos”, con lo que no se nos ocurría transgredir las órdenes e indicaciones. Si hubiéramos sido algo revoltosos seguro que habríamos hecho incursiones de exploración a la mina de consecuencias imprevisibles. Todo servido para una película truculenta de terror.

La Hermita de la Torre

La Hermita de la Torre | fuente

Se hace mención en el artículo a Vicente Agulló como encargado de la subastas del agua. Como ya mencionara en los mensajes cruzados con Sergio, recuerdo la subastas perfectamente. Vicente, Fina y sus hijas Finita y Maribel ocupaban una vivienda de La Torre situada en el extremo oeste (a la izquierda) de la fachada, algo más allá de la cochera. La subasta se realizaba en el porche de esa vivienda, recordando ver llegar a los agricultores de la zona asistir a la misma al atardecer o ya anochecido. Como curiosidad, o no sé si es de mi imaginación, quiero recordar que iban bien vestidos sin las ropas de faena, aunque insisto que no tengo certeza de ello. Recuerdo asimismo al “Pardalet” despachando con mi tía, lo que entiendo ahora sería asuntos de la explotación de la mina.

Me vienen a la memoria la ermita y la balsa de “La Torre”. Había una ermita en la Finca adosada a ella con un piso superior que daba a la vivienda principal y donde todas las tardes desde esa balconada se rezaba el rosario. Curiosamente la ermita que la hizo construir Rafaela Cruz, no estaba consagrada por lo que yo recuerde no se celebraron misas allí.

Balconada interior de la Hermita

Balconada interior de la Hermita| fuente

La balsa grande que se describe en el artículo era tal cual y la entrada de agua, que se hacía por una acequia algo elevada, servía asimismo como abrevadero para los mulos y caballos que se usaban para tirar de carros o arar los campos. Pegado a la balsa existía un espacio amplio, la “era” donde se trillaba el trigo.

Balsa

Balsa | fuente

Esa balsa a su vez servía agua a una pequeña piscina construida por Rafaela Cruz para sus sobrinos e invitados. No era muy grande aunque de niño todo parecía inmenso. Hecha en cemento, tenía su murete de separación para niños y mayores y unas escaleras de acceso, donde mi tía Rafaela el día de la inauguración se resbaló y cayó, con lo que nunca más volvió a usar la piscina. Como aún no era época de depuradoras cada varias semanas se renovaba el agua. Para ello se vaciaba utilizando el agua usada en la piscina para riego de bancales próximos y renovándola con agua de la mina almacenada en la balsa.

Acequia

Acequia | fuente

Esa piscina era algo inaudito para la época, con lo que los niños esperábamos con ansia la invitación para ir allí. Es ahora en mis recuerdos y con este artículo que caigo en la cuenta de la procedencia del agua. ¿De dónde si no era de la mina?

Enhorabuena una vez más y mis felicitaciones para todo el grupo por el trabajo hecho.

Autor: Fernando Soler

• Oftalmólogo y Doctor en Medicina y Cirugía.
• Director de Innova Ocular Clínica Dr. Soler en Elche.
• Presidente de la Fundación Dr. Soler.
• Director de FacoElche.
• Ex – presidente del Grupo Innova Ocular
• Jefe de Servicio en excedencia del Hospital General Universitario de Elche.

3 comments for “La Mina y la Torre de la partida de Saladas

  1. 4 de mayo de 2016 at 9:56 pm

    Excelente narración que me ha hecho rememorar tiempos que parecen diluídos en el archivo de la memoria, pero que siguen ahí, esperando pacientes a que algún acontecimiento los haga emerger.
    Cuando yo era pequeña llegué a quedarme en La Torre, nombre por el que se conocía el lugar a donde mi tía iba en parte de la primavera y de la época veraniega; pero estaba un par de días o así porque yo lo quería de este modo.
    Jamás fui a la mina por los motivos que señala tan expresivamente el artículo de Fernando Soler Ferrández, mi hermano.
    Sí que conocí a Juan Ibarra Peral, marido de Rafaela Cruz Bru. Desde mi recuerdos de infancia y adolescencia, mi tío Juan era una persona cariñosa, ingenioso y con mucho sentido del humor, además de un exotismo y creatividad vital poco común, según lo que yo percibía, en el ambiente de la época. por los objetos y juegos que me enseñaba y explicaba.Hombre inquieto, no es de extrañar que aplicará sus conocimientos de ingeniería a lo concerniente a la mina, balsas, acequias y más cosas.
    Quiero agradecer a Sergio Gez su trabajo sin el cual el escrito de Fernando Soler Ferrández y estas breves líneas, quizás no habrían visto la luz. Además de haber contribuido a traer al presente vivencias y presencias que siguen vivas, aunque estuvieren “calladas”.

    María Jesús Soler Ferrández

  2. J. M. Méndez
    16 de mayo de 2016 at 7:32 pm

    Mis felicitaciones por el trabajo y los aportes realizados, el leerlos me ha transportado a mi niñez y juventud porque viví allí.
    De forma rápida, podría aportar que las aguas de La Mina, fueron cedidas en parte a la fábrica de cartón “Cartonajes Torrellano” a mediados de los 60 hasta el cierre de esas instalaciones (creo recordar que a principios de los 70).
    El transporte desde La Mina hasta La Torre y la fábrica de cartón, se realizaba mediante unas galerías excavadas en tierra/roca (se bifurcaba en una caseta que existía junto al acueducto de los canales del Taibilla). Estás galerías representan un interesante trabajo de canalización de aguas.
    Creo recordar que esta galería afloraba en una pequeña caseta situada cerca de la zona norte de La Torre y que incorporaba los abrevaderos y lavaderos referenciados anteriormente.
    Si lo recordamos, junto a la Torre y a la derecha de la fachada principal existía una pequeña balsa que hacía las veces de piscina, cuyas aguas venían directamente desde la mina.
    En cuanto a la balsa que figura en la fotografía y que estaba dedicada a riego, inicialmente era surtida desde La Mina. Debido a que una parte importante de la capacidad de suministro se encontraba cedida a la fábrica de cartón, y que las aguas de esta procedencia tienen cierto grado de salinidad (no siendo óptimo para el uso agrícola), se llenaba de aguas procedentes de la VII elevación del Canal del Progreso, canalización que en la zona de influencia de la Torre discurre paralelamente al norte de la A70.
    No estoy en posición de asegurar si la capilla de La Torre estaba consagrada, pero si que estoy seguro que se celebraron al menos durante dos veranos.
    Espero disculpen la brevedad del resumen, pero en otra ocasión podría ampliarlo o contestar a cualquier cuestión que se plantee.
    Un saludo y reitero mis felicitaciones

    J.M. Méndez

    • 16 de mayo de 2016 at 9:30 pm

      Fantástica aportación. Recuerdo vagamente la fábrica de cartón como algo no muy lejano en dirección Torrellano y con techo de uralita o algo así. Asimismo el acueducto que había al norte de la A70 y que se ve al pasar. Me parecía en mi niñez que era mejor y más grande que el de Segovia.

      Respecto a la ermita debo decir que nunca se consagró que yo sepa. Lo que si hubo, estaba yo delante, fue un ofrecimiento de los salesianos a mi tía, Dª. Rafaela Cruz Brú, pues ellos tenían dispensa papal para celebrar misa en recintos no consagrados. Mi tía y dueña de todo, era benefactora de los salesianos de ahí que el colegio de Elche se llamara “San Rafael”.

      Ignoro si años después tuvo alguna consagración, pero dudo por las transmisiones y aprovechamiento de la finca por parte de los propietarios siguientes.

      Insisto, magnífica aportación. Saludos.

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