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Defectos de graduación
Astigmatismo
Astigmatismo
Es un defecto de graduación que mayoritariamente se produce en la córnea, que es la ventana del ojo y su primera lente. Esta lente debe ser parecida a una esfera, a un balón de fútbol, pero en el astigmatismo se ovaliza y queda como un balón de rugby. Esto hace que las imágenes lleguen partidas a la retina enfocándose en distintos planos, lo que hace que dependiendo del tipo de astigmatismo se vea mal en todas las distancias o en algunas.
Se nace con esta forma oval de la córnea, por lo que el astigmatismo prácticamente no varía a lo largo de la vida. Asimismo puede ser parcialmente compensado por un esfuerzo de enfoque del cristalino, el cual puede también producir fatiga visual, desenfoques y dolores de cabeza.
¿Cómo se corrige el astigmatismo?
Existen tres soluciones:
Las gafas son el sistema más común de corrección de los defectos de graduación. Sirven para todos ellos e incluso para defectos combinados de lejos y de cerca mediante cristales multifocales o progresivos. Limitan para determinadas actividades laborales y deportivas así como en grandes defectos ópticos y cuando existen marcadas diferencias de graduación entre un ojo y otro.
Las lentes de contacto son útiles en la corrección de los defectos de graduación pero precisan unas mínimas habilidades para su manejo. Sus limitaciones de uso por actividades y características ópticas son menores, pero son susceptibles de intolerancias, infecciones y problemas específicos de las lentillas.
La cirugía refractiva, tanto con Láser Excimer, como con implantación de lentes intraoculares o con otras técnicas, permite abordar cualquier defecto de graduación. Tiene sus limitaciones por la edad, estabilidad de procesos y contraindicaciones, pero es un sistema resolutivo y por lo general, definitivo, con una tasa de complicaciones muy baja.



